Wednesday, March 07, 2007

A propósito del D.F.

Llegaste como llegan los que van tarde a cualquier lado.
Llegaste como una tormenta, mojaste de lluvia mi espera aturdida por tus vendabales.
Te esperé como esperan los que añoran. Los que nostalgian. Los que no regresan.
Y asi pasaron las horas y los días, pasaron tus palabras y mis desazones, se quedaron los besos y el perfume de “no me olvides”.
Desde mi veliz siguen queriendo salir todas las oraciones que no hicimos, las veladoras que no encendimos, los vuelos que no tomamos y las cartas que no enviamos… Sobre todo quieren salirse los besos que nos faltaron, las verdades que no escupimos, las mentiras que no estrenamos.
Quiere salir el amor que nos tuvimos.. Él y yo platicamos –más seguido que no- y me dice muy despacito, en las noches de charcos de luna plena, cuando no puedo dormir, cuando tu imagen juega con mi memoria, cuando tu voz y tus canciones no me dejan oir… ahí, justo, en ese momento, susurra:
“Cree…”