Friday, April 21, 2006

No tantos ponys pero si muchos caballos.

-A propósito del cortometraje: Ponys-

No siempre la vida nos besa en la boca como dice Serrat. A veces nos da una bofetada, nos avienta una cubeta de agua, nos despierta de un grito...Aunque la mayoría de las veces, coquetea como la más puta de entre las putas.

He caminado por los pasillos roídos de tus ausencias.
Enterándome de todo y de nada -de lo que no quisiera saber-, me siento abandonada de todos y de ti. De ustedes, porque ahora es plural la cosa.

Hoy he visto como los compromisos de papel, sangre y palabra no valen nada. Adquieren el valor momentáneo que se los da el que los hace. Y nada más. No puedes demandar a nadie. No puedes forzar a que se cumplan.

No quedan más que las veladoras del funeral de tus recuerdos.
Quedan unas margaritas tiradas, con ese olor dulce y tenebroso de las memorias de nuestros muertos.

Me he reconstruido de partes dañadas. No he quedado completa. Las partes que dejé tiradas en mi sala, con nuestros discos, nuestro alcohol y nuestras risas, esas, las que ya no volví a encontrar para recogerlas, para que nadie las vea ahi tiradas, para que nadie vea en realidad, como vivo -En el caos en que vivo-

Son partes dañadas, oxidadas, defectuosas...Lastimadas a colmo de golpes y palabras hirientes, memorias de soledad y mucho desgano. Desamor. Nostalgia. La puta nostalgia que entró por la ventana y es hora que no puedo sacarla de mi casa, de mis cosas, de mi carro, de mi ropa.

Hoy alguien me dijo que yo sacaba a la gente de mi vida tan rápido como la metía. A lo que contesté: -Tú no estás dentro de mi vida-. Esos tipos de respuestas los da mi corazón rasgado y lastimado en girones por tus ausencias.

Por mi destierro.
Por no tener patria
ni centro
ni domicilio.

Eres la coartada de mi fracaso.

0 Comments:

Post a Comment

<< Home