Monday, November 28, 2005

Y bueno... lo peor es que uno no se muere.

La cuestión es que pasan los días y las horas y las putas semanas de una nostalgia terrible, que sientes que te vas a morir, pero ni siquiera te mueres: nada más quedas atropellada, mutilada, coja, tuerta, chueca, dañada pero no, no te mueres.

Es como decidir suicidarte aventándote desde arriba de un Oxxo, seguro te partes la madre pero no te mueres. Por más que quieras o más decidido lo tengas.

No puedo describir la ansiedad que siento.
Necesito reincorporarme
Necesito juntar una y otra vez los pedazos de mi
que quedaron esparcidos en la sala.

Necesito matarte
Necesito olvidarte
Necesito lavar las copas que usamos
Quitar los discos que oimos

Abrir ventanas, cerrar puertas
guardar zapatos

y una vez más:
Olvidarte.

Sacarte como se saca la basura de los regalos de navidad.
Tal vez echarte a la chimenea y prenderle.

Tal vez pasar por ti, agarrarte a besos y luego insultarte.
Decirte dos o tres cosas que te tengo guardadas.
Mejor dicho, cuatro o cinco.
Cien o ciento veinte.
¡No es posible tanta indiferencia!

Te odio por ser la esperanza al final del camino.

Ojalá no te mueras.. hasta que yo misma te mate.

Wednesday, November 23, 2005

Nos quedamos en que Paris si existe.

Es increíble en verdad cómo basta que uno invoque felicidad para que suceda.
Es increíble cómo la vida te manda tapar la boca... y si, a veces te la besa.

Es increíble que después del más grande abandono y desamor
haya una buena cena, unos cuantos cigarros,
unos cuantos engaños y mentiritas piadosas...
relatos de pasado, de tiempo inútil, doloroso,
y entonces: varias sonrisas más.
Más mentiritas.. complicidades de silencios.
Un whisky, otro, porqué no nos reecontramos?

Qué te parece que mejor no desaparecemos
-como manda el destino-
Qué te parece que Paris si existe...
y en una de esas hasta lo visitamos.

Qué te parece si te duermes en mi hombro
y cada vez que despiertes me sonríes como a nadie...
y nos abrazamos como nadie nos ha abrazado.

Qué te parece que siempre si me siento bien contigo...
que todo era una mentira,
que te necesito.

Qué te parece si te mato?
Qué te parece si te digo
Si.

Thursday, November 10, 2005

Ay vida no me mereces.. Vida, avientame un hueso.

Noviembre.
Ha pasado todo y no ha pasado nada.
Te has ido, te sigues llendo y no terminas de irte.
Detesto la soledad.

Detesto el silencio, los amaneceres y los domingos.
Detesto la solución de la vida fácil... la solución del vivir hora por hora,
gastando el tiempo en vano.
Y sin embargo.. hay señales.
Hay señales que no todo está perdido.. que la vida, de vez en cuando,
te avienta un hueso.

No necesariamente el hueso que buscaba, el que quisiera o el más rico.
Sencillamente: un hueso. Asi, nada más.
Para que no te mueras.
Para que sigas royendo las horas gastadas de nosotros.
De todos.
De todo.

Vida te has ido.
Te has llevado todo lo que tenía y había planeado.
Te has llevado todo de mi.
No me queda nada.

Recoger los pedazos...
Ansias...
Melanconlías...
Desamores...

Puta vida.

Puta vida no me mereces.

Qué seducción escondes?

El punto que no tiene regreso.

El silencio. He venido a vivirte en silencio.
Me has enseñado que es la única manera
en que puedo esconderme de ti, puta vida.

¡Encuéntrame!