Monday, January 31, 2005

Nada, nunca.

He pasado el punto del que no se puede regresar.

Ya crucé la línea divisoria... esa, la delgadita: entre la sanidad y la locura.
La que irremediablemente me lleva a ti.

Y nada, nunca, es suficiente.

Porque me tengo que hundir en el pantano de los suicidas, por que si no lo hago, entonces la pequeña línea divisoria, esa, la delgadita, no tiene caso.. no hay drama, verdad?

Porque si no recorro la enciclopedia que no quería leer...
luego, no me entero.
Y entonces, nada, nunca tiene sentido.

Thursday, January 27, 2005

Suite 333

La maraña de rojos del atardecer de la suite 333 fueron inolvidables.
Eran ya dos whiskys rumbo de las 6 de la tarde y mi soledad y yo... te esperamos. Muy bañaditas... acicaladas. Quietecitas.. viendo el mar con los ojotes abiertos como la luna que -ya sabía yo- nos esperaba también esa noche: llena.
Llegaste como llegan los telegramas urgentes. Anunciando EL ACONTECIMIENTO que cambia la vida del que lo lee. Rápido, sin avisar, sin esperarlo... tocaste. Tocaste la memoria larga y cansada de 18 años. La desmembramos, la recorrimos, la cuestionamos. Hablamos del por qué no fué y del si hubiera sido.
Reconocer las texturas y los perfumes de lo perdido, de lo renunciado... de la fantasía?
Grabar en la memoria cada tono de tu voz. inolvidable risa. mirada certera... sin ocuparnos de la realidad que esperaba impaciente en el pasillo de la esperanza. (casi podía oirla... golpear sus zapatitos contra el piso).
Te fuiste.
Y contradiciendo al "nosotros, ya no somos los de entonces"; me quedé en el balcón de la suite 333, viendo el mar, fumando tu recuerdo hasta apagarlo con la lluvia que dejaste al decir: Mi amor.


Thursday, January 13, 2005

Propositos mid thirties.

1- Adelgazar hasta quedar en talla cero y terminar siendo admirada más por las mujeres que por los propios hombres.
2- No coquetearle al hombre equivocado. Absolutamente quedan fuera: casados, comprometidos, workaholics, insípidos, inexpresivos, irresponsables, demasiado guapos, demasiado feos. demasiado exitosos.
3-No ponerme uñas de acrílico aunque me esté llevando la chingada y entienda esa acitividad como "instant boost a la autoestima". Recordar que es una pendejada, que el autoestima y la belleza no tienen nada que ver con las uñas.
4-Comprarme un perro. Para tener perro que me ladre cuando llego a la casa sola.
5-Salir más. Emborracharme más seguido.
6-Dejarme de esconderme de los conocidos que me encuentro en Wall Mart. No importa que no vaya "arreglada". Es peor y me veo más sospechosa corriendo entre los pasillos huyendo o metiéndome en las racas de ropa.
7-Reconocer seriamente que mi psicóloga pudo no tener razón en muchas cosas. Y que le pagué un dineral. Y que con ese dinero me pude haber metido a un spa para adelgazar. Y hubiera quedado hermosa, bronceada, descansada, sin pedos más complicados en el cerebro y probablemente, muy probablemente, con algún novio.
8-Fumar menos.
9-Dejar de hacer propósitos que ni quiero lograr,ni me interesa cumplir. Como el de fumar, por ejemplo.
10-Ver el mar más seguido.

Tuesday, January 11, 2005

Ardio la tarde sin ti. (primer borrador)

Ardió la tarde sin ti.

El jardín me regresó un poco del aire que me quitaste a golpe de memorias y palabras dulces.. efímeras.
No soporto las tardes en que nunca has estado.
Detesto las caricias que no me has dado.
Eres una ilusión.
Una idea que se va a ir, que nunca ha llegado, que no se ha ido.
Eres memorias no obtenidas,
eres memoria no requerida,
eres pensamiento inexistente que sin embargo, existe. nunca me he acordado de ti
y ahora no puedo olvidarte
-no puedo no quererte, no puede ser que no fui yo la que te trajo hasta aqui-
y no quiero escribir sobre renglones escritos,
no quiero escribir nuevos capítulos,
no quisiera abrir tus libros
- no abriré tu enciclopedia,
no escribiré sobre tus posdatas
ni revisaré tus pies de páginas -
sólo escribiré el final de la historia
que no tiene fin.
Me falta el aire para regresar a donde me llevaste, para compartirte... partirte,
quizás en dos,
o tres,
o cuatro.
Borrando memorias no pasadas
- esperando el día del desencanto,
del desencuentro,
del vacío que regresa a lo de siempre: no nos tocó.
o si?
"no nos conocemos ni tampoco nos queremos".
La fuerza del amor inexistente.
Han vuelto las letras.
Han vuelto a tocarme y a llenarme de la vida que me quitaron cuando te fuiste.
Ha pasado demasiado tiempo...
tanto que
-las caricias preguntan por ti-. -tatuajes-